La emblemática orquesta popular cubana, fundada por Juan Formell a fines de los años de 1960, regresó a la capital argentina luego de una ausencia de una década.
Además de brindar su contagioso ritmo en Buenos Aires, pondrán a bailar también a la ciudad de Rosario, la principal ciudad de la colindante provincia de Santa Fe, como parte de la gira «Ven, dame un abrazo».
El concierto comenzó sobre el filo de la medianoche en un repleto Golden Center y duró hasta las 05:00 hora local de este domingo que amaneció, luego de una nocturna lluvia, con cielo claro, azul celeste y fresca brisa.
Luego de su actuación en el escenario rosarino esta misma noche, Los Van Van ponen fin a su periplo por el Cono Sur latinoamericano que los llevó también a Chile y Uruguay.
La emblemática banda con 58 años alegrando públicos, hoy dirigida por Samuel Formell, hijo de su fundador, ha realizado múltiples presentaciones en escenarios argentinos, incluyendo eventos memorables y giras que consolidaron su popularidad en el país durante 1990 y 2000. Uno ellos fue en las tablas del distintivo y popular local La Transtienda.
Sus conciertos son considerados por la crítica musical como eventos históricos de la música y la cultura cubanas.
Con una puesta en escena impecable, la banda recorrió sus clásicos atemporales, logrando una conexión inmediata desde la primera pieza con el público argentino y la comunidad cubana residente, que llenaron el recinto de banderas y alegría.
La cónsul de Cuba en Argentina, Misleidys Reyes, consideró que «más allá de la destreza técnica de sus metales y la fuerza de su percusión, el concierto se destacó por su atmósfera espiritual. Los integrantes de la orquesta enfatizaron en varias ocasiones que su música es, ante todo, una herramienta de bienestar, paz, como lenguaje universal que derriba fronteras».
Hubo una mística que inundó la gran sala de conciertos; «una calidez se adueñó del lugar donde primó la alegría y se sintió la esperanza de los pueblos», señaló la diplomática.
«Vinieron a traer un pedacito de la isla, pero sobre todo, a recordar que la música es el puente más corto hacia la felicidad, la unidad y el mejoramiento de las relaciones entre los pueblos», recalcó Reyes.
Otros asistentes destacaron que el Tren de la Música Cubana estuvo en su máximo esplendor con su contagioso ritmo desde el songo a la timba con su acostumbrado virtuosismo musical que hizo vibrar al Golden Center y puso bailar a los entusiastas asistentes cada cual a su paso.
«Sobre todo la actuación se convirtió en una expresión inequívoca de convivencia con respeto y fraternidad entre dos pueblos que se sienten muy cercanos y se identifican», describió la cónsul Reyes.
Con esta presentación, Los Van Van reafirman una vez más que su estatus de leyenda viva sigue vigente en Argentina, y dejan en Buenos Aires un eco de optimismo que resonará mucho después de su última nota musical. Ahora le toca a Rosario donde se baila mucha salsa y ya los esperan ansiosos.
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