Esta peligrosa escalada representa una violación grave y flagrante de las disposiciones del derecho internacional, incluidos los Convenios de Ginebra y varias resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, afirmó el organismo en un comunicado.
Tales acciones unilaterales solo contribuyen a profundizar el estado de tensión e inestabilidad en la región, advirtió.
La institución árabe subrayó que la expansión sistemática de los asentamientos socava directamente las posibilidades de lograr una paz justa e integral, y obstaculiza los esfuerzos internacionales destinados a reanudar un proceso político serio y creíble basado en la solución de dos Estados.
Al respecto, reclamó el fin de la ocupación y al establecimiento de un Estado palestino independiente y soberano en las fronteras del 4 de junio de 1967, con Jerusalén Este como su capital.
La continuación de estas políticas representa una grave violación de los derechos legítimos e inalienables del pueblo palestino y conlleva la imposición de hechos que alterarían el carácter demográfico y geográfico de los territorios ocupados, aseguró.
La Liga Árabe llamó a la comunidad internacional, y en especial al Consejo de Seguridad, a asumir sus responsabilidades jurídicas y morales al tiempo que pidió “medidas prácticas y eficaces, incluida la activación de mecanismos internacionales de rendición de cuentas”.
Este mes, la Oficina Central de Estadística palestina (PCBS) reveló que Israel confiscó el pasado año unos cinco mil 571 dunams (5,6 kilómetros cuadrados) de tierra en la Ribera Occidental.
Precisamente, la PCBS informó que 151 asentamientos judíos están distribuidos a lo largo y ancho del territorio, a lo cual se suman 256 puestos de avanzada, además de emplazamientos industriales y militares.
Según el organismo, el número de colonos aquí superó la cifra de 778 mil, incluidos más de 333 mil que viven en Jerusalén Este.
ro/rob













