La estimación, incluida en el Boletín Focus, una encuesta publicada semanalmente por el Banco Central con las expectativas de las instituciones financieras, representa un aumento frente al 4,36 por ciento previsto anteriormente.
Este incremento de las previsiones ocurre en un contexto de tensiones internacionales, especialmente por el conflicto en Medio Oriente, que ha generado incertidumbre en los mercados y presiones sobre los precios.
Con ello, la expectativa del Índice Nacional de Precios al Consumidor Amplio, indicador oficial de inflación, supera el límite superior de la meta establecida por las autoridades.
El objetivo inflacionario, definido por el Consejo Monetario Nacional, es de tres por ciento, con un margen de tolerancia de 1,5 puntos porcentuales, lo que fija un techo de 4,5 por ciento.
Durante marzo, la inflación mensual se situó en 0,88 por ciento, impulsada principalmente por aumentos en los sectores de transporte y alimentos, mientras que el índice acumulado en los últimos 12 meses alcanzó 4,14 por ciento, según datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística.
En cuanto a la política monetaria, el Banco Central mantiene la tasa básica de interés, la Selic, en 14,75 por ciento anual, utilizada como principal herramienta para controlar la inflación.
Aunque se había anticipado un ciclo de reducción de los tipos, la autoridad monetaria no descarta revisar esa trayectoria ante el actual escenario de incertidumbre global.
Las proyecciones del mercado indican que la Selic podría cerrar 2026 en 12,5 por ciento, con reducciones graduales en los años siguientes.
Por otra parte, la previsión de crecimiento económico para este año se mantuvo en 1,85 por ciento, mientras que la cotización del dólar fue estimada en 5,37 reales al cierre del período.
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