“Todos los indicios apuntan a que la economía israelí entró en la ronda actual (de enfrentamientos) desde un punto de partida más débil y saldrá de ella con fundamentos macroeconómicos mucho más inestables”, aseguró el matutino.
Según la publicación, el problema no es solo la guerra, sino la combinación resultante: un profundo déficit sin control, una inflación en aumento y un crecimiento debilitado.
Se trata de una combinación macroeconómica plagada de señales de alerta que comienza a tomar forma ahora, incluso antes del fin oficial de los combates que nadie sabe cuándo ocurrirá, subrayó en alusión a la campaña militar en Líbano.
Al respecto, destacó que el déficit comenzó en 4.9 por ciento del Producto Interno Bruto, pero ya superó el 5.0 por ciento, aunque Jonathan Katz, exfuncionario del Ministerio de Finanzas, pronosticó 5.5 por ciento.
Cascalist resaltó que la agencia Fitch mantuvo la calificación en A, pero enfatizó que mantiene la perspectiva negativa, lo cual significa que podría rebajarla nuevamente.
El diario criticó la “trayectoria fiscal peligrosa e insostenible por el continuo aumento de la deuda, el incremento del déficit y la incapacidad del gobierno para llevar a cabo la consolidación (aumento de impuestos o recorte del gasto) debido a divisiones internas”.
También citó datos oficiales, según los cuales ya se registra una fuerte contracción de la actividad económica en el primer trimestre de 2026, a una tasa anual de alrededor de un 9,5 por ciento.
Incluso en los escenarios más optimistas el crecimiento anual se reducirá significativamente en comparación con el pronóstico original, aseguró.
La pasada semana Calcalist consideró que la guerra contra Irán es la más costosa en la historia de Israel, tras un gasto de 50 mil a 60 mil millones de séqueles (de 16 mil a 19 mil millones de dólares).
Según un análisis del rotativo, el costo diario del conflicto rondó los mil millones de séqueles (324 millones de dólares), aunque en las primeras jornadas la cifra se multiplicó por dos o tres.
Estas enormes sumas financian las numerosas horas de vuelo de los cientos de aviones de la Fuerza Aérea, el costo de las bombas y municiones, así como el elevado precio de los misiles de defensa, subrayó.
El resultado del conflicto podría ser que la economía nacional entre en una era de costosos enfrentamientos con Irán, alertó entonces.
Destacó que el Ministerio de Defensa considera que para finales de año necesitará otros 34 mil millones de séqueles (11 mil millones de dólares), siempre que no surjan más imprevistos, ante lo cual la cifra sería superior.
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