«Yeléts ha sido atacada con drones. Lamentablemente, hay víctimas. Ha fallecido una residente en la calle Cherokmanov, y cinco personas más resultaron heridas», publicó Artamónov en la red social Telegram este martes.
El gobernador precisó que todos los heridos, cuatro de los cuales fueron hospitalizados, están recibiendo la asistencia médica necesaria.
Además, la caída de un dron provocó un incendio, ya sofocado, en una vivienda de la aldea de Dolgorúkovo, sin causar víctimas.
Entretanto el Ministerio de Defensa de Rusia comunicó que 97 drones de ataque ucranianos fueron derribados en varias regiones de la parte europea del país en la última jornada.
Según el ente castrense, las interceptaciones se realizaron en las regiones de Bélgorod, Briansk, Kursk, Lípetsk, Rostov, Tula, Vorónezh, así como en la península de Crimea y sobre el mar de Azov.
Por su parte, la agencia nacional del transporte aéreo, Rosaviatsia, informó del cierre provisional de los aeropuertos de Kaluga y Nizhni Nóvgorod durante la jornada, con el objetivo de garantizar los vuelos y la seguridad de los pasajeros.
Más temprano, el gabinete de crisis de la región de Krasnodar comunicó que 19 bloques de vivienda y 73 casas particulares en Novorossiysk sufrieron daños como resultado del ataque de vehículos aéreos no tripulados ucranianos contra esta ciudad portuaria en la costa del mar Negro.
El 24 de febrero de 2022, Rusia lanzó una operación militar especial en Ucrania, según el presidente Vladímir Putin, para proteger a la población de Donbás de «un genocidio por parte del régimen de Kiev» y atajar los riesgos de seguridad nacional que representa el avance de la Organización del Tratado del Atlántico Norte hacia el este.
Los ataques con drones lanzados desde Ucrania contra objetivos militares y civiles en la retaguardia rusa se han convertido desde entonces en una práctica habitual.
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