Las recientes víctimas mortales fueron dos niñas de dos y ocho meses de nacidas, detalló un reporte del Ministerio de Salud y Asistencia Social (Mspas), que mantiene una alerta activa con jornadas de vacunación de bloqueo.
Los fallecimientos previos correspondieron a dos menores, de 10 y 11 meses, registrados en esta capital y Quiché, respectivamente, según los datos de la cartera.
El tercero padecía una condición del corazón de nacimiento (cardiopatía congénita), lo que lo hacía más vulnerable y estuvo hospitalizado nueve días, describió el organismo de Estado.
El cuarto, añadió, fue por un contagio materno, debido a que la progenitora era portadora de la enfermedad.
Las autoridades explicaron que ninguno de los lactantes tenía la edad suficiente para cumplir el esquema de vacunación triple viral, que protege contra el sarampión y que en el país se aplica a partir del año.
Datos oficiales dan cuenta además de cuatro mil 708 casos positivos, 294 mil 116 dosis de inyecciones administradas desde el inicio de la campaña contra la enfermedad y un 0.09 por ciento de letalidad del sarampión.
La mayor concentración de contagios se encuentra en Guatemala Central (especialmente de la zona 1 metropolitana), seguido de Sololá, Totonicapán y Quiché.
Debido a los eventos masivos (como la Semana Santa pasada), el Mspas enfatiza en la inmunización, única medida efectiva; así como vigilar la aparición de fiebre alta, tos seca, manchas blancas en la boca y erupción cutánea.
Esta nación no registraba una situación de brote endémico de esta magnitud desde 1997, y uno importado en 2018, de acuerdo con informes.
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