Como una tormenta que se desata sin aviso, Cerúndolo, número 19 del ranking mundial, transformó un inicio equilibrado en un monólogo de precisión y potencia, imponiendo su derecha con furia para firmar un categórico 6-3 y 6-0 en apenas 1 hora y 3 minutos.
El argentino, quinto preclasificado y único representante de su país en competencia tras las caídas en Barcelona, tejió punto a punto una exhibición donde la agresividad y el control se fundieron en un tenis de alto voltaje.
La segunda manga fue un territorio sin resistencia, un vendaval de quiebres consecutivos que dejó sin respuestas a Van de Zandschulp, atrapado en un ritmo que jamás logró descifrar.
Con ocho juegos consecutivos en su haber, el mayor de los hermanos Cerúndolo confirmó su idilio con la arcilla europea y selló su cuarto acceso a cuartos de final en la temporada.
Su próximo desafío emergerá del duelo entre el alemán Alexander Zverev y el canadiense Gabriel Diallo, mientras el argentino avanza con paso firme hacia la defensa de los puntos logrados el año anterior, cuando rozó la final en esta misma ciudad.
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