El portavoz de la Cancillería Guo Jiakun señaló que el buque japonés ingresó al estrecho y el Ejército chino gestionó la situación conforme a la ley.
Guo recordó que «declaraciones erróneas» de la primera ministra Sanae Takaichi sobre Taiwán causaron un grave impacto en las relaciones bilaterales.
El portavoz indicó que el envío del buque constituyó una provocación deliberada que, según dijo, evidencia intentos de interferir militarmente en el estrecho.
Guo subrayó que esa acción dañó la base política de las relaciones China-Japón y amenazó la soberanía y seguridad del país.
El vocero señaló que China presentó una protesta formal ante Japón por estos hechos y reiteró que la cuestión de Taiwán constituye una línea roja vinculada a la soberanía e integridad territorial.
El portavoz instó a Tokio a reflexionar sobre sus acciones y evitar agravar la situación.
En otro momento de la conferencia de prensa regular, Guo denunció recientes amenazas contra la embajada china en Japón, incluidas advertencias de atentado.
El vocero afirmó que en los últimos años se registraron actos reiterados de hostigamiento contra instituciones diplomáticas chinas en territorio japonés.
Guo señaló que incidentes recientes, como el ingreso violento de un individuo armado a la embajada, evidencian problemas internos en el país nipón.
El portavoz indicó que estos hechos reflejan el auge de corrientes de derecha y la falta de control sobre sectores vinculados a las fuerzas de autodefensa.
Guo advirtió que minimizar estos incidentes podría generar consecuencias más graves y afectar la estabilidad regional.
El vocero instó a Japón a investigar los hechos, adoptar medidas correctivas y ofrecer una respuesta responsable.
Las declaraciones llegan en medio de una profunda crisis diplomática entre las dos naciones, agudizada por las declaraciones de Sanae Takaichi sobre Taiwán.
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