Entre los datos que llamaron la atención de las autoridades, se indica que entre el 2018 y el 2025 aumentó la cantidad de adolescentes que ingresan al Inisa por cometer homicidios y vender droga, al tiempo que baja el porcentaje de quienes son internados por rapiñas.
Los recluidos por homicidios aumentaron de 19 a 27 por ciento, y los vinculados a la comercialización de estupefacientes de dos por ciento a 19.
El 10 por ciento fue internado por hurto y un ocho por ciento por violación o abuso sexual.
De los 258 adolescentes encuestados para el censo (de un total de 329 internados), “la mitad tiene actualmente algún familiar privado de libertad”, dice el informe. Este indicador aumenta su incidencia en comparación con 2018.
Pero cuando se pregunta si algún familiar estuvo preso en algún momento, la cantidad de adolescentes internados que responde de forma afirmativa asciende a dos de cada tres.
El sondeo también analizó el tiempo que pasan los internados dentro de las celdas. En este punto se indica que «actualmente, los adolescentes privados de libertad pasan en promedio 8 horas y media fuera de la celda y 15 horas y media dentro de ella».
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