Según explicó a la prensa la subdirectora general de esa entidad, Carmen Tapia, se definieron lineamientos estratégicos y metas operativas, incluyendo capacitaciones al personal técnico en puntos de control de la zona central y Azuero.
Aduanas juega un rol fundamental en este proceso al garantizar la fiscalización del comercio exterior, la gestión de riesgos en operaciones aduaneras y la trazabilidad de las exportaciones pesqueras, precisó.
La última revisión de la UE se realizó en octubre de 2025, cuando Panamá presentó avances en trazabilidad y supervisión de flota.
La próxima evaluación está prevista para el primer semestre de 2026, momento en que el país espera recuperar la tarjeta verde y consolidarse como aliado estratégico del Viejo Continente en la protección de los recursos marinos.
Según trascendió, la estrategia no solo busca cumplir con estándares europeos, sino apunta a reposicionar a la nación canalera como jurisdicción marítima confiable, capaz de equilibrar competitividad económica con sostenibilidad oceánica.
La UE sancionó por primera vez a Panamá con una tarjeta amarilla en 2014, pero en 2017 recuperó la tarjeta verde. Luego, tras una etapa de poca inversión y control, el bloque económico volvió a multar al país con una tarjeta amarilla en 2019, de acuerdo con estadísticas oficiales.
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