El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun, señaló en rueda de prensa que Beijing tomó nota de las manifestaciones en Japón contra la revisión constitucional.
Guo indicó que dichas iniciativas han suscitado dudas y oposición dentro de Japón, así como entre países asiáticos y la comunidad internacional.
El vocero recordó que el militarismo japonés causó graves crímenes contra China y otras naciones de Asia, además de provocar sufrimientos al propio pueblo japonés.
Guo subrayó que el tema de la reforma constitucional está vinculado al orden internacional de posguerra y al rumbo futuro de Japón.
El portavoz afirmó que Tokio no ha realizado una reflexión profunda sobre su historia de agresión.
Añadió que algunas fuerzas intentan distorsionar y minimizar esos hechos históricos mientras impulsan una aceleración de la remilitarización.
Guo advirtió que tales tendencias pueden dar lugar a nuevas formas de militarismo que amenazan la paz y estabilidad regional.
El vocero instó a la comunidad internacional a mantenerse vigilante ante estos desarrollos.
Guo afirmó que evitar el resurgimiento del militarismo constituye una responsabilidad de Japón y una voluntad firme de la comunidad internacional.
El portavoz exhortó a Japón a aprender de la historia, cumplir sus obligaciones internacionales y mantener un camino de desarrollo pacífico.
El 19 de abril unas 36 mil personas se manifestaron en las inmediaciones del parlamento japonés para rechazar los planes de reforma constitucional y defender el carácter pacifista de la Carta Magna.
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