Ahmed, en su cuenta de la red social X, afirmó que superaron una economía caracterizada por un marco institucional y político débil que no propiciaba el crecimiento, una participación limitada del sector privado y un entorno regulatorio ineficaz.
Precisó que el sector privado enfrentaba una baja competitividad, mientras que numerosas empresas estatales operaban de manera ineficiente, lastradas por altos niveles de deuda.
Asimismo, la productividad seguía siendo baja y la economía era altamente vulnerable a los impactos del cambio climático.
En respuesta a esa situación, el jefe de Gobierno etíope destacó la adopción de un nuevo enfoque de economía política pragmático. Este cambio ha permitido alcanzar un sólido crecimiento de dos dígitos, aseveró.
Actualmente, reveló, el sector crece al 9,2 por ciento y prevén un aumento al 10,2 por ciento el próximo año. «Por sectores, estamos avanzando en los objetivos de crecimiento previstos: 7,9 por ciento en agricultura, 13,2 por ciento en industria y 9,3 por ciento en servicios», subrayó.
Estos esfuerzos reflejan nuestro compromiso con la construcción de una economía más resiliente, competitiva e inclusiva, concluyó el líder africano.
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