En declaraciones a la cadena RTL, el titular precisó que solo el impacto del conflicto sobre la deuda estará en el orden de los tres mil 600 millones de euros, lo cual atribuyó al alza en las tasas de interés.
Antes de la guerra que estalló el 28 de febrero con la agresión de Estados Unidos e Israel a Irán, Francia lidiaba con un desafiante escenario económico y financiero, marcado por un déficit y una deuda entre los peores en la Unión Europea.
Según Lescure, la reunión prevista hoy con el primer ministro, Sébastien Lecornu, buscará fijar nuevas medidas para paliar las consecuencias de una guerra que vive las horas finales de una tregua entre Washington y Teherán, sin que esté claro qué sucederá mañana, ante las amenazas reiteradas del presidente Donald Trump.
El ministro precisó en particular la adopción de acciones de apoyo a diversos sectores por el aumento del precio de los combustibles.
Por su parte, la cadena BFM TV divulgó que Lecornu pidió a los miembros del Gobierno ajustes presupuestarios que aporten unos cuatro mil millones de euros, en aras de atenuar el impacto del conflicto.
Una de las claves de la guerra gira en torno al estrecho de Ormuz, paso bloqueado tanto por Irán como por Estados Unidos, una vía por la que transitaba a diario antes del inicio de las hostilidades un 21 por ciento de la producción mundial de petróleo.
La víspera, el presidente Emmanuel Macron consideró “un error” de ambos países el cierre de Ormuz e instó a “calmar los espíritus” y a avanzar en la reapertura del estrecho.
Irán había anunciado que la crucial vía estaba abierta el fin de semana, después de la inclusión del Líbano en el alto el fuego, pero optó por volver a cerrarla tras la decisión estadounidense de mantener el bloqueo de los puertos del país persa.
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