En la audiencia del nuevo proceso que se lleva a cabo en los tribunales de San Isidro, provincia de Buenos Aires, la hija del “Diez” describió la relación que tenía con su padre, los médicos que lo atendieron y el proceso que terminó con la internación domiciliaria en el partido de Tigre, donde Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020.
«Cada día lo veía mal y perdido, le suministraban más pastillas para que se desconectara», y señaló que los principales encartados las llamaban «locas» –a ella y a su hermana Dalma- por señalar el estado del astro.
El fiscal Patricio Ferrari exhibió un audio del psicólogo Carlos Díaz, uno de los acusados, quien el 17 de noviembre de 2020 sugirió «pasarle la pelota» a Maradona y «cubrirnos», al tiempo que recomendó que los enfermeros «no hinchen las pelotas» para que solamente le suministren medicación al paciente y le tomen los signos vitales.
«Me genera ira escucharlo», fue la reacción de Gianinna tras oir el mensaje de voz y sostuvo que el especialista en adicciones les aseveraba -a las hijas- que su padre no consumía alcohol: «Alcohol cero».
Gianinna recordó que su padre “echó” al neurocirujano Leopoldo Luque, principal denunciado, un nutricionista y al médico clínico Pedro Di Spagna porque “no los quería ver”.
Gianinna Maradona sostuvo que durante los primeros días de la internación domiciliaria en Tigre su padre “estaba bien” aunque recriminó que “no había aparatología médica”.
Recordó que no había desfibrilador y consignó que Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov le aseguraron que no hacía falta una ambulancia en la puerta de la casa en el barrio cerrado San Andrés: “Nunca la vi”.
La joven sostuvo que el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Cosachov y el psicólogo Díaz “nos manipularon y dejaron a mi hijo sin abuelo”.
Por su parte, Luque en esta oportunidad pidió volver a declarar. El médico fue uno de los más señalado por los acusadores, quien para este nuevo proceso cambió su estrategia tras decidir que asistirá a todas las jornadas y hablará las veces que sean necesarias en su defensa.
El juicio se desarrollará dos sesiones por semana (martes y jueves) en el Tribunal Oral en lo Criminal No. 7 de San Isidro, bajo la conducción de los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.
Están imputados siete profesionales de la salud acusados de “homicidio simple con dolo eventual”, delito que contempla penas de entre ocho y 25 años de prisión.
Entre los encartados se encuentran el neurólogo Luque, la psiquiatra Cosachov, el psicólogo Díaz y otros integrantes del equipo que estuvo a cargo de la atención del exfutbolista.
Todos llegan en libertad a las audiencias, mientras la enfermera Dahiana Madrid enfrentará un proceso aparte bajo la modalidad de juicio por jurados, aún sin fecha definida.
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