La Agencia Nacional de Noticias de Líbano reportó que “fuerzas enemigas israelíes llevaron a cabo una violenta operación de demolición contra viviendas en la ciudad de Khiam”, ubicada en el distrito de Marjeyoun.
En paralelo, el propietario de una farmacia en la localidad de Haret Saida, en el distrito de Sidón, recibió una llamada en la que se le ordenaba evacuar el edificio en un plazo de 10 minutos.
De acuerdo con la fuente, tras la alerta, las autoridades municipales coordinaron con la inteligencia militar la evacuación completa del inmueble como medida preventiva, mientras se efectuaban disparos en la zona para advertir a los residentes.
Desde el 2 de marzo, Israel mantiene una ofensiva militar en territorio libanés que ha causado la muerte de dos mil 294 personas, heridas a otras siete mil 544 y el desplazamiento de más de un millón, según cifras oficiales.
En este contexto, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció recientemente un alto el fuego de 10 días tras contactos con su homólogo libanés, Joseph Aoun, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Sin embargo, el ministro de Defensa israelí, Yisrael Katz, reiteró la intención de Tel Aviv de mantener el control sobre las zonas ocupadas en el sur del país.
El ejército israelí también ha establecido una denominada “línea amarilla”, una franja de seguridad dentro del territorio libanés al sur del río Litani, que delimita sus áreas de despliegue militar.
Según medios israelíes, esta zona se extiende a lo largo de la frontera con Israel, conocida como la “Línea Azul”, con una profundidad de entre cuatro y 10 kilómetros, desde Naqoura hasta Khiam, pasando por localidades como Aita al-Shaab, Bint Jbeil y Adaysseh.
Reportes de prensa indican que las fuerzas israelíes mantienen presencia en decenas de pueblos y aldeas del sur del Líbano, en medio de una situación de alta tensión en la región.
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