Durante su alocución en el “Foro económico: la política monetaria en un contexto progresista”, que se realizó en el Centro Cultural Gabriel García Márquez, el titular opinó que “ningún país del mundo ha subido tanto en un contexto global de guerra los tipos”, que en el transcurso de este año experimentaron un alza de 200 puntos básicos.
“Colombia lleva años con una meta de inflación del tres por ciento que solo ha estado por debajo en momentos de recesión. ¿Es que queremos reducir la inflación a costa de una recesión en el país? ¿Quién definió esa meta como correcta, qué sociedad, qué debate democrático definió que este umbral es óptimo?”, cuestionó el funcionario.
Argumentó más adelante que la medida del ente emisor disminuirá el crecimiento económico en 0,36 por ciento, pues la meta proyectada para este año ya no sería de 2,9 sino de 2,6 por ciento.
Describió otros posibles efectos sobre la mejoría experimentada en cuanto a la desocupación que, en febrero pasado, se situó en 9,2 por ciento, su nivel más bajo para el segundo mes del año desde que hay registros comparables.
El aumento en la tasa de interés, planteó, subiría el desempleo en 0,18 puntos porcentuales, es decir, unos 48 mil empleos no generados o destruidos.
Asimismo, aseveró que la inflación no es por demanda sino por oferta debido a factores como la guerra en Irán, la emergencia invernal, el costo de los fertilizantes importados que aumenta el precio de los alimentos, y el precio de la energía.
Por cuenta de las tasas de referencia, apuntó, la deuda pública se incrementaría en 1,8 billones de pesos (unos 503 millones de dólares al cambio actual) “que equivalen a las transferencias para 637 mil adultos mayores del programa Colombia Mayor”, según enfatizó.
Habló además el ministro sobre afectaciones a la producción industrial, la construcción, la agricultura, la pequeña y mediana industria, y los costos de producción para el sector manufacturero real.
El titular de Hacienda calificó la situación fiscal del país como compleja, pero enfatizó que “es acumulativa de problemas estructurales” y no nació con este Gobierno.
“La política monetaria no puede limitarse al control de la inflación en una economía con desigualdad estructural, exclusión financiera y necesidades urgentes de transición productiva. Los principales bancos centrales del mundo ya han ampliado su mandato en esta dirección”, consideró Ávila.
En el evento participaron de forma presencial y virtual reconocidos economistas internacionales, dirigentes gremiales, el expresidente de Ecuador Rafael Correa, académicos y otros invitados especiales.
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