En un comunicado divulgado en Caracas, el ente expresó su más enérgico rechazo y repudio a los dichos del cantante venezolano emitidas en la Puerta del Sol de Madrid.
Subrayó el texto a que se tomen “los correctivos pertinentes y este ciudadano sea procesado conforme a la legislación en materia de delitos de odio”.
El Incodir expresó que el racismo constituye una de las formas de violencia y discriminación “más aberrantes” en la historia de la humanidad, fue la raíz del genocidio de los pueblos originarios y del sometimiento de millones de personas traídas mediante la trata transatlántica.
Resaltó que, a pesar de más de un siglo de luchas y resistencias, “observamos con indignación” la persistencia de individuos que pretenden justificar sus prejuicios y complejos mediante el odio racial, intentando validar lo indefendible.
El órgano rector en la atención, prevención, erradicación y sanción de la discriminación en Venezuela manifestó que Baute, en pleno uso de sus facultades, “violentó gravemente la dignidad de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, y por extensión, la de la mujer venezolana”.
Remarcó que sus expresiones denigrantes constituyeron actos de racismo y discriminación al utilizar términos deshumanizantes basados en rasgos étnicos y fenotípicos, y de violencia de género al pretender humillar y descalificar a “una mujer por su posición de liderazgo”.
Asimismo, manifestó xenofobia y odio institucional al atacar la identidad de una nación, cuyo “mayor orgullo es el encuentro, la unión y la paz”.
La nota aseguró que estas acciones no son solo ofensas personales, sino “delitos graves” que vulneran los derechos humanos e intentan herir el honor de un país que se reconoce en su piel, en su venezolanidad y en su herencia afrodescendiente e indígena.
Finalmente, el Incodir declaró que la lucha contra el racismo no conoce fronteras y el mundo no puede ser cómplice, mediante el silencio, ante la intolerancia.
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