El tema despertó la polémica desde su anuncio el 5 de abril, pero se agudizó en los últimos días tras la llegada de los primeros 15 deportados y la información de que Washington pretende enviar a RDC a los afganos que lucharon para su ejército durante la guerra de Afganistán (2001-2021).
Sobre el particular, Fayulu señaló en su cuenta en X que sería un “sabotaje” para el país si el presidente Félix Tshisekedi aceptara a los afganos que actualmente residen en un campamento en Doha, Qatar.
El Gobierno de RDC aceptó un acuerdo con Estados Unidos para recibir migrantes de terceros países de manera temporal, respetando sus leyes y con los costos de las operaciones a cargo de Washington.
El tema ha despertado rechazo en varios sectores congoleños, que consideran la situación del país es demasiado precaria para asimilar la llegada de nuevas personas, en medio de una crisis con unos siete millones de desplazados internos.
Otras voces recuerdan lo sucedido cuando el genocidio en Ruanda, y culpan a la decisión de recibir entonces a personas desplazadas como la causa del actual conflicto en el este del país que involucra a Kigali y la Alianza del Río Congo-Movimiento 23 de Marzo (AFC/M23).
Más de mil 100 afganos que apoyaron a Estados Unidos durante la guerra en Afganistán rechazan el plan del gobierno de Donald Trump de trasladarlos a la RDC, pues sería exponerse a otra situación de hostilidades en una nación donde no tienen familia ni hablan su idioma.
En un comunicado emitido la víspera y reseñado por Actualité.CD, reiteraron que ya no pueden regresar a su país debido a su colaboración con la nación norteña y exigieron el cumplimiento de las promesas estadounidenses para regresar al país al cual sirvieron.
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