La cifra supone una moderación frente al fuerte dinamismo proyectado para el año pasado, cuando el sector creció más del 8,4 por ciento, explicó el presidente de la Cámara chapina del rubro, Juan Pablo Estrada, citado por el diario local Prensa Libre.
No obstante, el valor para el presente periodo anual confirma que la construcción seguirá entre las actividades con mejor desempeño relativo, amplió el directivo.
Este comportamiento se respalda en la inversión y en la continuidad de proyectos públicos y privados, además, a nivel de Centroamérica, el país la mantiene una posición relevante en el comercio de materiales de construcción, detalló.
En la región estos productos figuran entre los principales rubros de exportación manufacturera, expuso Estrada, quien añadió que el año pasado la nación registró un crecimiento de 7,1 por ciento en sus envíos totales.
Entre los factores que inciden en el crecimiento del sector, expertos mencionaron la creciente demanda, tanto en la construcción en general como en vivienda.
Impulsan esta última –acotaron- el proceso de urbanización, uno de los más altos de Centroamérica, el bono demográfico y una edad promedio de 29 años, lo cual incrementa la población lista para incorporarse al mercado laboral.
Otro aspecto es la ubicación geográfica de Guatemala, donde el nearshoring y el friendshoring representan oportunidades, describieron.
Los dos conducen a un crecimiento empresarial y demanda de construcción industrial y comercial, como oficinas, bodegas, plantas de producción y áreas comerciales, subrayaron.
Días atrás la Cámara de la Construcción organizó aquí la XVII feria regional del sector, con más de 100 empresas expositoras, 130 estands y con más de cuatro mil visitantes, entre empresarios, profesionales técnicos y público en general.
Estrada enfatizó que la demanda provocó que el evento subiera de dos mil a nueve mil metros cuadrados de exposición en comparación con ediciones anteriores.
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