De acuerdo con Fitch, El Salvador mantuvo la calificación de riesgo B, con perspectiva estable, debido a la disminución de las necesidades de financiamiento por el préstamo del FMI de unos mil 400 millones de dólares destinados a un ajuste fiscal por el gobierno a fin de reducir la deuda y mejorar la posición de las finanzas públicas.
A juicio de la calificadora, el gobierno cumplió la mayoría de los objetivos cuantitativos en la primera revisión del programa, en mayo de 2025. Sin embargo, están pendientes el segundo y tercer tramo previstos, inicialmente, para septiembre de 2025 y marzo de 2026.
El gobierno, subrayó Fitch, tampoco presentó la reforma al sistema de pensiones, programada para febrero de 2026 que podría complicar el ciclo electoral especialmente este año por ser políticamente costosa.
Un reciente estudio del Banco Central de Reserva reveló que el estado de El Salvador está endeudado por 11 mil 380 millones de dólares de los cotizantes de las Administradoras de Fondos para Pensiones con un incremento anual del siete por ciento. A su vez una pesquisa del Ministerio de Hacienda -diciembre de 2025-, precisa que el déficit del sistema de pensiones se profundizó en los últimos años por los aumentos en las pensiones y prevé el agotamiento de los recursos de la Cuenta de Garantía Solidaria para 2029.
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