El documento condena la decisión del Gobierno ecuatoriano de declarar “personas non gratas” a los diplomáticos del país caribeño, expulsados de territorio ecuatoriano a inicio de marzo, con lo cual hubo una ruptura de “facto” las relaciones bilaterales, decisión considerada “injustificada, arbitraria, desproporcionada e inamistosa”.
Asimismo, sostiene que esa medida respondió a acuerdos políticos con la administración estadounidense Donald Trump y advierte que busca “cortar los lazos de hermandad histórica entre nuestros pueblos”.
Los asistentes también denunciaron el bloqueo económico, comercial, financiero y energético impuesto contra la isla, al que calificaron de “inhumano y genocida”, y rechazaron “las reiteradas amenazas de Washington de invadir militarmente a Cuba”.
La declaración recuerda la cooperación cubana con Ecuador en áreas como salud, educación y atención a desastres, incluida la labor de brigadas médicas tras el terremoto de Manabí en 2016, así como la Operación Milagro, la Misión Manuela Espejo y el método de alfabetización Yo sí puedo.
Esos programas constituyen “hitos pragmáticos de la solidaridad cubana con Ecuador”, junto con la formación de médicos ecuatorianos en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), algunos de cuyos egresados estuvieron presentes en la Asamblea.
El pronunciamiento, que exige el restablecimiento inmediato de las relaciones diplomáticas plenas entre Quito y La Habana, llama a respetar los principios de soberanía, igualdad y no injerencia.
Los asistentes a la Asamblea ratificaron su “amistad, fraternidad y solidaridad militante con la Revolución Cubana” y afirmaron que “su causa es nuestra causa y su victoria será la de todos los pueblos que sueñan con un mundo justo, libre y soberano”.
jcm/avr













