Cientos de personas llegaron hasta el Centro de Convenciones Olof Palme, en esta capital, sede del evento, con el propósito de concretar el sueño de contar con casa propia mediante programas diseñados para distintos niveles de ingreso.
El asesor presidencial para temas de inversiones y cooperación internacional, Laureano Ortega, destacó durante la inauguración el trabajo y compromiso del Gobierno Sandinista para restituir el derecho a la vivienda a los nicaragüenses.
“Aquí estamos compañeros con este enorme logro y avance de nuestro Gobierno Sandinista, el único Gobierno que ha establecido estos programas de vivienda, con centenares de miles de casas que se vienen construyendo desde el año 2007”, expresó.
El funcionario añadió que el país avanza a través de diversos mecanismos y la cooperación internacional, especialmente con la República Popular China.
Por su parte, la codirectora del Instituto Nicaragüense de la Vivienda Urbana y Rural (Invur), Gabriela Palacios, subrayó que la feria celebra un modelo que transformó profundamente el acceso a la vivienda en Nicaragua, restituyéndola como un derecho y no como un privilegio.
“En los últimos tres años, esta feria se ha consolidado como un espacio de oportunidades y soluciones reales para nuestro pueblo. Aquí convergen urbanizadoras, proveedores de materiales, banca nacional, aseguradoras, instituciones del Estado, corredores de bienes raíces y universidades”, afirmó.
Palacios resaltó que este esfuerzo articulado refleja la voluntad política de garantizar bienestar para las familias nicaragüenses.
Según detalló, en promedio las ferias han reunido a más de nueve mil 700 personas, generando más de 847 reservas de viviendas y créditos hipotecarios preaprobados, lo que representa un impacto económico superior a los 28 millones de dólares por edición.
De acuerdo con la información divulgada, las familias que opten por viviendas de interés social certificadas por el Invur pueden acceder a un bono a la prima de hasta tres mil 500 dólares, aplicable a inmuebles con un valor máximo de 30 mil dólares, lo que reduce el monto del financiamiento.
A este beneficio se suma el subsidio a la tasa de interés, que permite disminuir el costo del crédito hipotecario durante los primeros 10 años, garantizando cuotas estables en ese período.
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