Publicado por la Editorial Cubaliteraria, el texto es un viaje por la creación poética, la familia, el tiempo, el dolor y la muerte, destaca el sello.
Aves, árboles, ríos, viento, agua, insectos, la naturaleza en sí misma converge en la obra “para hablar de lo humano y lo divino, lo desgarrador y lo que alienta”.
La obra explora los avatares del poeta, la poesía como permanencia y eternidad, la creación en tanto espacio donde nacen y mueren todos los caminos, añade.
Sus páginas colocan a disposición del lector casi 70 poemas con el protagonismo y guía del amor.
La autora, través de la imagen, dialoga sobre Cuba, la infancia, la familia y recorridos por otras regiones del mundo.
“Así dedica versos a las problemáticas sociales en Chile, a la poesía chilena, a Nicanor Parra; a esa idea de “ciudadana del mundo” que tiene su casa en todas y ninguna parte…”.
Damaris Calderón, radicada en Chile desde 1995, ha publicado más de 15 libros de poesía, entre ellos Guijarros (1994), Duro de roer (1999), Sílabas. Ecce Homo (Editorial Casa Vacía, 2001), Parloteo de sombra (Lom Ediciones, 2005), El remoto país imposible (Coedición editorial Fuga y Las Dos Fridas, Santiago de Chile, 2010), y Las pulsaciones de la derrota (Ediciones Matanzas, 2013).
Destaca además Mi memoria es un perro obstinado (La Castalia, Venezuela y Ediciones de la Línea Imaginaria, Ecuador, 2022) y Cartografía de ruta: otros asedios a la poesía (ensayo) (Una temporada en Isla Negra, Chile, 2023).
En 2011 obtuvo una beca Simón Guggenheim en poesía y en 2014 recibió el Premio Altazor y el Premio a la mejor obra publicada en Chile, gracias a Las pulsaciones de la derrota.
Mereció asimismo el Premio a la Trayectoria por la Fundación Pablo Neruda, en 2019.
En Cuba obtuvo en dos ocasiones el Premio de la Crítica, en 2018 por Las pulsaciones de la derrota y en 2023 por Daño colateral, ambos publicados por Ediciones Matanzas.
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