El secretario ejecutivo de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para África (ECA), Claver Gatete, en vísperas de la XII Sesión del Foro Regional Africano sobre Desarrollo Sostenible, advirtió sobre las tensiones geopolíticas y la desaceleración del crecimiento que ejercen una presión cada vez mayor sobre los recursos naturales.
Gatete advirtió que, a nivel mundial, el progreso en materia de agua y saneamiento sigue siendo lento, mientras que el cambio climático hace más imprescindible al preciado líquido.
Para África, señaló, esas implicaciones son más profundas. El continente cuenta con vastos recursos hídricos, pero más de 400 millones de personas aún carecen de acceso a agua potable básica, y casi el doble carecen de saneamiento básico, reveló.
Mientras tanto, continuó, más del 60 por ciento del territorio africano se encuentra dentro de cuencas fluviales transfronterizas, lo que convierte la cooperación no en una opción, sino en una necesidad.
Subrayó que el agua es fundamental para la productividad, la resiliencia y la transformación estructural. Mencionó que países como Marruecos integran la gestión de ese recurso natural en los sistemas de energías renovables, mejorando la eficiencia y reduciendo las emisiones.
En algunas zonas de África Occidental y el Sahel, las inversiones en riego transforman la productividad agrícola y fortalecen la seguridad alimentaria, agregó.
Sin embargo, reconoció el secretario ejecutivo de la ECA, a pesar de esas señales alentadoras, estos avances siguen siendo desiguales y distan mucho de ser suficientes.
Con la Unión Africana declarando 2026 como el Año del Agua y con la Visión Africana del Agua 2063 en marcha, este momento es de suma importancia estratégica, aseveró.
Para guiar los esfuerzos colectivos, propuso elevar el agua a la categoría de infraestructura económica, pasar de enfoques fragmentados a una planificación integrada, fortalecer la cooperación transfronteriza, aumentar la financiación, tanto nacional como internacional, y definir una posición común sobre el tema en África.
“Si el agua es, en efecto, el hilo conductor que conecta nuestras economías, nuestros ecosistemas y nuestras sociedades, ¿podemos permitirnos el lujo de considerarla menos esencial para nuestro futuro desarrollo?”, expresó.
Para impulsar este camino, consideró fundamentales las alianzas sólidas y una facilitación eficaz. En ese sentido, manifestó el compromiso de la ECA para apoyar mediante una investigación rigurosa de políticas, capacidad de convocatoria y asistencia técnica para convertir esta visión en realidad.
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