Se espera, además, la llegada a La Paz de una marcha indígena que exige la abrogación de la Ley 1720, que autoriza la conversión de la pequeña propiedad de la tierra en mediana y su hipoteca, lo cual es considerado por sus críticos como una puerta abierta a la expansión del latifundio.
La Cámara Departamental de Transporte de La Paz (Cadetran) declaró al sector en estado de emergencia y anunció el inicio de medidas de presión como una marcha y bloqueos ante la falta de respuesta de las autoridades a sus demandas.
Resaltaban entre ellas las preocupaciones por la escasez de combustible, cuya distribución regularizada exigen de manera inmediata al considerar que no existe justificación para el desabastecimiento actual.
Pasadas las 13:00 hora de Bolivia de este lunes, tras una reunión con el presidente interino de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, estos movilizados firmaron un acuerdo y prometieron levantar la protesta.
La Federación de Sindicatos Médicos y Ramas Afines de la Seguridad Social (Fesimras), por su parte, anunció un paro nacional de 24 horas frente a la Caja Nacional de Salud (CNS), en el centro paceño, el próximo miércoles 29 de abril, en rechazo a las deficiencias en el sistema de atención y la falta de insumos médicos.
De otro lado, el viernes último una marcha de 150 indígenas partió desde San Ignacio de Moxos, para sumarse este lunes a la protesta iniciada tras la promulgación de la normativa 1720 por el presidente Rodrigo Paz, debido a que, según los movilizados inicialmente en los departamentos de Pando y Beni, pone en riesgo las pequeñas propiedades campesinas.
A la acción de protesta se sumaron la Central de Pueblos Étnicos Mojeños del Beni (CPEM-B), junto a sus subcentrales identificadas como TIM, TIMI, Bella Selva y el GIA-TIM.
A todo esto, se agrega la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, en coordinación con la Central Obrera Boliviana (COB).
Las dos instruyeron a todos los sindicatos afiliados designar representantes para “sumarse activamente a la marcha indígena, de acuerdo con la proporcionalidad de cada sindicato, a partir del día lunes 27 de abril de 2026 a las 08:00 (hora de Bolivia) dar alcance a la marcha, con su respectiva logística”.
Desde la COB, su máximo ejecutivo, Mario Argollo, convocó a un cabildo para este 1 de mayo, cuando se celebra el Día del Trabajador.
“El día primero de mayo estamos llamando a un cabildo nacional, hemos socializado a los diferentes sectores, a los afiliados y no afiliados al ente matriz, y hemos recibido el apoyo y los sectores van a estar ingresando con marchas y diferentes maneras para llevar al cabildo”, declaró Argollo a la red Unitel.
Según se informó, en el cabildo se pretende definir acciones en contra de las medidas y ajustes del Gobierno, además de reivindicar su pedido de incremento salarial.
Los maestros, en tanto, desde la semana anterior arribaron a la sede de Gobierno y protagonizaron marchas en el centro paceño con la exigencia de un incremento salarial del 20 por ciento y una jubilación con 100 puntos porcentuales de su salario.
El jueves último, el diálogo entre este sector y la ministra de Educación, Beatriz García, quedó interrumpido ante las respuestas negativas de esta autoridad.
Frente a todo este panorama convulso, el sábado último el presidente Rodrigo Paz aseguró en sus redes sociales que no teme a las movilizaciones y que su principal preocupación es no poder ofrecer soluciones para el futuro del país.
“Bolivia quiere cambio y yo no le tengo miedo a las movilizaciones; soy un constructor de la democracia que creció entre marchas y liderazgos históricos. No me asusta el movimiento en las calles, lo que realmente me preocupa es que no seamos capaces de ofrecer soluciones reales para el futuro de nuestra patria”, escribió el dignatario en su cuenta oficial de Facebook.
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