La cartera informó que el 24 de abril remitió oficialmente su posición sobre el proyecto legislativo.
China consideró que la normativa impone restricciones a la inversión extranjera en sectores estratégicos como baterías, vehículos eléctricos, energía fotovoltaica y materias primas clave.
El ministerio señaló que el proyecto incluye cláusulas excluyentes de “origen de la Unión Europea” en contratación pública y políticas de apoyo.
La entidad afirmó que tales disposiciones constituyen barreras de inversión y discriminación institucional.
Según el documento, la propuesta podría violar principios como el trato de nación más favorecida y el trato nacional.
También indicó posibles incumplimientos de acuerdos de la Organización Mundial del Comercio como el GATT de 1994 y otros relacionados con inversiones, propiedad intelectual y subsidios.
El ministerio subrayó que los inversores chinos enfrentarían un trato discriminatorio contrario a los principios de competencia justa y voluntariedad comercial.
Añadió que la medida podría afectar negativamente las expectativas de inversión de empresas chinas en Europa.
China advirtió que la iniciativa podría obstaculizar la transición verde del bloque y afectar la competencia en su mercado.
En sus comentarios, Beijing recomendó eliminar requisitos discriminatorios hacia inversores extranjeros, exigencias de contenido local y restricciones en contratación pública.
La cartera expresó que espera que la Unión Europea considere seriamente estas observaciones y respete las normas de la OMC.
Asimismo, indicó que seguirá de cerca el proceso legislativo y mantendrá el diálogo con la parte europea.
El ministerio advirtió que, de aprobarse medidas que perjudiquen a empresas chinas, el país adoptará contramedidas para proteger sus intereses.
China y la Unión Europea mantienen amplios vínculos comerciales, con intercambios que superan los cientos de miles de millones de dólares anuales, en un contexto de crecientes tensiones regulatorias y comerciales entre ambas partes.
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