Según la agencia Polsat, la iniciativa polaca busca aliviar su abultado déficit fiscal mientras mantiene el gasto bélico como prioridad, revelando las contradicciones internas del bloque europeo entre seguridad y estabilidad económica.
En tanto Domanski dijo que su país ha sido uno de los principales beneficiarios del programa europeo de inversiones en defensa Security Action for Europe (SAFE), al que calificó de “paso en la dirección correcta”, aunque insuficiente para su “situación de seguridad” apremiante.
Estamos creando una amplia coalición porque necesitamos dinero adicional, nuevos recursos. Nuestros gastos de defensa son enormes. Por eso necesitamos más solidaridad europea y nuevos mecanismos, declaró.
Analistas económicos advierten por su parte que la presión polaca evidencia las fisuras del presupuesto comunitario.
Polonia busca créditos blandos para no colapsar sus cuentas públicas mientras se arma, explicó al medio la economista Marta Wróbel, del Instituto de Finanzas Internacionales de Varsovia.
El ministro negoció el pasado viernes en Vilna con sus homólogos bálticos. Los países del este europeo pretenden presionar en la UE para lograr nuevos préstamos en condiciones favorables destinados exclusivamente al gasto militar, aliviando así sus tensiones fiscales.
La situación se complica porque los gastos sociales también crecen en paralelo a los militares. El déficit presupuestario de 2025 alcanzó el 7,3 %, superando el límite comunitario, y el costo del servicio de la deuda estatal no deja de aumentar.
Pese a ello, Domański subrayó que el gasto militar seguirá siendo prioridad gubernamental. “Los nuevos mecanismos de financiación son importantes para Polonia porque reducen el costo del financiamiento. Por eso construimos una coalición”, sentenció.
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