“En el pedimento que nos ocupa no hay ninguna referencia, no hay ningún motivo, no hay ningún fundamento, no hay ninguna evidencia que nos permita apreciar el porqué de la urgencia de la detención provisional”, refirió el órgano autónomo en un comunicado.
Advirtió que no existen pruebas anexas que acrediten la comisión de un presunto delito que haga impostergable el otorgamiento de la medida cautelar y subrayó que la difusión pública de la información base (por parte de Washington) pone en riesgo el debido proceso.
Por esas razones, la FGR enviará una comunicación a la Cancillería para solicitar a la autoridad requirente las pruebas y documentos que sean necesarios, por las vías que garanticen la confidencialidad de la información, para analizarlas y fijar un posicionamiento institucional.
Reiteró que emprendió las investigaciones correspondientes sobre los posibles hechos, ocurridos en territorio nacional, en términos de la legislación mexicana y “de acuerdo con el paradigma del Estado constitucional y democrático de derecho”.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos hizo público el miércoles el levantamiento de cargos contra el gobernador de Sinaloa, el senador por la entidad federativa y el alcalde de Culiacán, entre otros, por una supuesta vinculación con el Cártel de Sinaloa.
La Cancillería de México informó ese mismo día sobre las solicitudes de detención provisional con fines de extradición hechas por Washington, refirió que en los documentos no se anexaban pruebas y remitió la información a la FGR, acorde con el marco normativo vigente.
Este viernes, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que debe haber unidad nacional frente al embate exterior y definió este como un momento de defensa de la soberanía, la cual “no se negocia”.
“La Fiscalía tiene que hacer el análisis, porque es la autoridad competente. ¿Qué fue lo que se solicitó? ¿Qué pruebas hay? Y si no, solicitar las pruebas necesarias. (…) tiene que demostrarse dentro de nuestro marco jurídico en efecto la responsabilidad de una u otra persona”, señaló.
Agregó que “lo que no puede ser es que se hable del Estado de Derecho y se juzgue previamente” y calificó de lamentable que la derecha mexicana “se cuelgue” de un juzgado del sur de Nueva York para defender su posición.
“Ellos lo que quieren es la intervención externa, porque no tienen proyecto de nación, porque no tienen nada que ofrecerle a las mexicanas y los mexicanos más que mentira, mucha hipocresía y también la intervención externa”, expuso.
Recalcó que su país coopera con Estados Unidos, pero sin subordinarse, porque es un asunto de dignidad del pueblo de México y de la nación.
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