La medida comenzará a aplicarse a partir de enero del próximo año y permitirá a las empresas traer primero a los nuevos titulares de permisos de trabajo de construcción y completar la certificación dentro del país en un plazo máximo de un año, requisito indispensable para renovar permisos a partir de 2028.
Según un comunicado de la BCA, la reforma reducirá los plazos de contratación de cuatro meses a uno, aproximadamente.
También, permitirá mantener la calidad de los trabajadores, pero proporciona mayor flexibilidad a las empresas para la formación en el puesto de trabajo, en favor de una mejor adaptación a las necesidades de sus proyectos.
La iniciativa forma parte de las medidas oficiales para acelerar la transformación del sector de la construcción en Singapur. wmr/msm













