Bajo el cielo eléctrico de la Caja Mágica, el número uno del mundo tocó cada nota con precisión: cuatro aces, 52 por ciento de efectividad con el primer servicio y tres de seis oportunidades de quiebre convertidas, cifras que dibujaron un triunfo sin fisuras.
Sinner, dueño de un tenis que mezcla calma y relámpago, alargó su racha a 22 victorias en la temporada y confirmó su idilio con los Masters 1000, donde suma 27 triunfos desde 2025. Este año ya levantó los trofeos de Indian Wells, Miami y Montecarlo, y en Madrid apenas ha cedido un set.
El italiano, que suma 27 títulos ATP y cuatro coronas de Grand Slam, alcanza así la única final de Masters 1000 que le faltaba en su palmarés junto a Roma, la otra cuenta pendiente en su mapa de conquistas.
Fils, número 25 del ranking, llegaba con el impulso de su reciente título en Barcelona y la final disputada en Doha en febrero, pero chocó contra un rival que convierte la presión en combustible. El francés, con cuatro trofeos en su carrera, no encontró grietas en el muro rojizo del líder mundial.
El antecedente entre ambos ya sonreía a Sinner —victoria en Montpellier 2023— y en Madrid la historia mantuvo el mismo guion, aunque con un ritmo más seco y dominante del italiano.
Si conquista el título en la capital española y alcanza luego las semifinales en Roma, Sinner quedaría a un paso de arrebatarle a Novak Djokovic el récord de victorias consecutivas en torneos Masters 1000, otra página que empieza a escribirse en su ascenso implacable.
El rival por la corona saldrá del duelo entre el belga Alexander Blockx y el alemán Alexander Zverev, último obstáculo antes de que Sinner intente cerrar su obra en la arcilla madrileña.
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