Según reportó la Agencia Brasil, la decisión fue adoptada este viernes por el Ejecutivo tras contactos con autoridades del estado, y responde a una orientación directa del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien determinó el envío inmediato de asistencia federal.
En Pernambuco, las brigadas de la Defensa Civil actuarán en coordinación con organismos estatales y municipales para evaluar daños, prestar asistencia y reducir los impactos provocados por los temporales.
Según informó el ministro de Integración y Desarrollo Regional, Waldez Góes, ya se estableció contacto con la gobernadora de Pernambuco, Raquel Lyra, y autoridades locales para agilizar el reconocimiento de la situación de emergencia.
Las lluvias han dejado acumulados significativos en varias localidades de ese estado, con registros superiores a los 180 milímetros en municipios como Goiana, y más de 140 milímetros en ciudades como Abreu e Lima y Paulista.
Autoridades locales confirmaron al menos dos fallecidos en Recife, donde ocurrieron inundaciones en distintos puntos urbanos, mientras que en Olinda se reportaron personas desaparecidas tras deslizamientos de tierra.
El riesgo hidrológico sigue en aumento, con posibilidad de desbordamientos de ríos, deslizamientos de tierra y nuevos anegamientos en zonas vulnerables, especialmente en la Mata Norte y la región metropolitana.
La respuesta federal se extiende también al estado vecino de Paraíba, donde se mantiene un alerta naranja por precipitaciones intensas, con riesgo de inundaciones, caída de árboles y cortes de energía en varios municipios.
Ante este escenario, el gobierno destacó la importancia de la coordinación entre los distintos niveles de administración para enfrentar la emergencia, salvar vidas y mitigar los daños provocados por uno de los episodios de lluvias más intensos registrados recientemente en la región nordeste del país.
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