Milagros Rivera, presidenta del CSC, señaló la desfachatez que tiene el presidente de Estados Unidos de amenazar con una peligrosa agresión militar a Cuba, el mismo día, 1 de Mayo, cuando millones de cubanos desfilaron por las calles y en las plazas con motivo del Dia Internacional de los Trabajadores.
Ese día el pueblo de Cuba entregó más de seis millones de firmas por la Paz y en Defensa de la Revolución, recogidas en 12 días -del 19 al 30 de abril-, a pesar de la falta de combustible por el bloqueo petrolero impuesto también por el inquilino de la Casa Blanca en Washington.
“El pueblo cubano está firme y dispuesto a defender su proyecto político y social, así como su soberanía y dignidad; le resta a los demás gobiernos darse a respetar”, ratificó la dirigente puertorriqueña.
Rivera insistió en que sabemos que el gobierno fascista de Trump quiere derrotar a Cuba y para ello criminaliza la solidaridad.
“Le duele que a partir de enero 29, al establecer el bloqueo petrolero, Cuba haya buscado cambios en su sistema de energía eléctrica. Le molesta que el mundo apoye a Cuba no solo con declaraciones sino con ayuda económica y material concreta; le molesta que personas solidarias viajen a Cuba a pesar de las amenazas”, subrayó la presidenta del CSC.
Anotó que acaba de concluir un evento solidario este 2 mayo con 766 delegados y delegadas de 36 países de 152 organizaciones sociales, políticas, sindicales, defensoras de la paz, de solidaridad con Cuba y las causas justas.
“Aprobaron una contunde Declaración en favor de Cuba, la solidaridad y la paz. Repudiaron las políticas criminales del imperio y se comprometieron a luchar en cada rincón del planeta”, ratificó.
Rivera destacó que Cuba ha resistido dignamente por más de 65 años a las agresiones y al bloqueo criminal recrudecido con medidas genocidas como es el bloqueo petrolero este año, a pesar de que Trump sabe que Cuba no es una amenaza para el imperio, pero es esperanza para los pueblos y eso si le preocupa a los imperialistas, enfatizó.
“Por eso, si tocan a Cuba nos tocan a todos”, dijo al exhortar a los movimientos, organizaciones y gobiernos con decencia que hagamos un frente común en defensa de Cuba.
Planteó, además, que la Diáspora Latinoamericana y Caribeña, así como los emigrantes de otros continentes que han sido abusados por las políticas racistas de la dictadura trumpista, deben organizarse dentro del territorio estadounidense y decir basta ya.
El pueblo estadounidense debe frenar a sus gobernantes, concluyó.
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