Por Jorge Petinaud Martínez
Corresponsal jefe en Bolivia
“La COB, en cumplimiento de las determinaciones orgánicas del CABILDO NACIONAL que determinó Paro Movilizado, convoca a todas las Confederaciones, Federación Nacionales, Confederaciones Obreras Departamentales y Confederaciones Obreras Regionales, a concentrarse en la ciudad de La Paz, el día lunes 4 de mayo de la presente gestión (…)”, afirma el texto.
El llamado insta a concentrase frente a la sede de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros (FSTB), en el centro de La Paz, desde las 09:00 hora de Bolivia.
A manera de respuesta, diversas organizaciones populares difunden hoy en sus redes sociales un llamado bajo el título de “¡El Pueblo se levanta y no retrocede!”. Llama ese texto a reunirse este lunes a las 12:30 hora de Bolivia a la altura del edificio Orlando Gutiérrez, sede de la FSTM, en el Prado paceño, para recibir y fortalecer la marcha indígena-campesina, que arriba en esta jornada a la capital política del país.
“Porque la tierra no se vende, porque nuestros territorios se defienden, porque la dignidad no se negocia. Exijamos con firmeza: abrogación de la Ley 1720. No estamos solos, somos pueblo organizado”, expresa el mensaje que circula en el espacio digital.
MARCHA POR LA TIERRA
La marcha de campesinos e indígenas de Pando y del Beni ingresó este lunes a la ciudad de La Paz desde la zona conocida como la tranca de Urujara, donde permaneció desde el sábado.
Advirtieron los movilizados que en la urbe paceña iniciarán protestas diarias si sus demandas no son atendidas por el Gobierno, entre ellas la anulación de la normativa que permite la conversión de la pequeña propiedad agraria en mediana y la posibilidad de su hipoteca, lo cual es considerado por los críticos como una puerta abierta a la expansión del latifundio.
Los Indígenas benianos han marchado durante 24 días junto a campesinos de Pando, quienes, según las autoridades gubernamentales llegaron a un acuerdo con el Ejecutivo y retornaron a sus lugares de origen entre el jueves y viernes desde Caranavi.
Sin embargo, marchistas benianos aclararon a la prensa que ese entendimiento y la retirada fue pactada por algunos dirigentes, mientras que las bases expresaron su rechazo y continúan el camino hacia La Paz.
Tras descansar el domingo en Urujara, los marchistas ingresaron hoy al centro paceño, pues según advirtió el dirigente Faifer Cuajera no se detendrán hasta lograr plenas garantías de respeto a su derecho sobre la tierra.
“No nos vamos a rendir y seguimos firmes en la causa”, sostuvo al descartar que la movilización integrada por más de un centenar de personas tenga fines políticos.
“Le estamos dando 24 horas al Gobierno nacional a partir del lunes. Queremos decirles una vez más que nosotros no nos vendemos; vamos a radicalizar nuestras medidas”, insistió Cuajera ante los periodistas.
Mientras los marchistas exigen la derogación de la Ley 1720, promulgada en tiempo récord por el presidente Paz ante la oligarquía cruceña del agronegocio, el Ejecutivo sostiene que la conversión de la pequeña propiedad en mediana hipotecable es voluntaria y respeta el derecho sobre la tierra, según el Decreto Supremo 5613.
TRANSPORTISTAS
En este contexto, el Transporte Federado de Bolivia advirtió que se mantiene el paro programado para este martes, y aclaró en respuesta a una convocatoria del presidente Paz que, si el Gobierno quiere dialogar, deberá hacerlo en medio de la protesta.
Este lunes, el líder de la Confederación de Choferes de Bolivia, Víctor Tarqui, aseguró que el paro escalonado, definido en un ampliado nacional, empezará este martes con una medida generalizada del transporte de pasajeros y de carga por 24 horas.
Añadió que, de no atenderse sus demandas, continuarán con un paro de 48 horas hasta llegar a uno indefinido.
Exige este gremio garantizar el abastecimiento y la calidad del combustible, el resarcimiento por los daños causados en sus motores por la denominada “gasolina basura”, importada y distribuida por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y el mantenimiento de las carreteras en Bolivia.
Advierte el sector que, pese a acuerdos anteriores en mesas de diálogo, todas estas promesas han sido incumplidas por el Gobierno.
Los paros de los choferes constituyen bloqueos con sus vehículos pesados, buses, minibuses y autos (trufis) en las principales calles y avenidas, situación que impide el tráfico vehicular.
UN MEDIADOR
En medio de este inestable panorama, el vicepresidente del Estado, Édmand Lara, se ofreció como mediador entre el Gobierno y los sectores movilizados.
Declarado opositor contra la Administración de Paz, Lara expresó en un video publicado en su cuenta de Tik Tok que “ (…) ante la tensión que vive el país, como vicepresidente y en cumplimiento del mandato constitucional de preservar la unidad y la paz social, me ofrezco como intermediario entre el pueblo movilizado y el Gobierno nacional, para tender puentes de encuentros”.
Pidió el vicemandatario al Ejecutivo y a los sectores que protestan fijar la fecha y el lugar para sentarse a dialogar, y prometió estar presente “como garante” para que ambas partes se escuchen, con el fin de resolver el conflicto.
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