El accidente ocurrió en la provincia de Hunan la víspera y ha dejado también alrededor de 61 heridos, según reportes de medios locales.
Xi subrayó la necesidad de esclarecer con rapidez las causas del siniestro y exigir responsabilidades conforme a la ley.
Asimismo, instó a las autoridades a reforzar la supervisión de la seguridad laboral y prevenir riesgos en sectores clave.
El primer ministro Li Qiang pidió verificar el número de víctimas, organizar de forma científica las labores de rescate y evitar desastres secundarios.
Li también señaló la importancia de investigar el hecho con celeridad y aplicar sanciones según las regulaciones vigentes.
Tras el siniestro, el Ministerio de Gestión de Emergencias envió un grupo de trabajo al lugar para coordinar las operaciones.
Autoridades de Hunan activaron el plan de respuesta de emergencia y desplegaron más de 480 rescatistas en el sitio.
Equipos especializados establecieron zonas de seguridad de uno y tres kilómetros ante el riesgo de explosiones adicionales en depósitos de pólvora.
Los rescatistas utilizaron robots y realizaron operaciones conjuntas con personal humano para rastrear a posibles sobrevivientes.
La policía tomó medidas de control contra los responsables de la empresa implicada.
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