El encuentro, hasta el próximo 8 de mayo, es considerado como la mayor articulación del movimiento LGBTI en dicha zona geográfica y reúne a activistas, organizaciones sociales, académicos y representantes institucionales.
Bajo el lema “Orgullo antifascista por la democracia, nuestros derechos y la diversidad”, la cita busca debatir estrategias frente a desafíos comunes en materia de derechos humanos, inclusión y participación política,
En la primera jornada, hubo muestras de solidaridad y apoyo a Cuba ante el recrudecimiento del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, el cerco energético y las amenazas de agresión militar del presidente norteamericano, Donald Trump.
Resultó un buen inicio de evento, recibimos respaldo, destacó a Prensa Latina el delegado cubano Francisco Rodríguez, quien disertó sobre los avances en la mayor de las Antillas a favor de la mencionada comunidad.
Hablar hoy de Cuba es hablar también de soberanía, dignidad y resistencia, manifestó en la conferencia el boliviano David Aruquipa.
América Latina, subrayó, conoce demasiado bien las consecuencias de las injerencias políticas, económicas y culturales impulsadas desde Estados Unidos.
Consideró que muchas veces esas intervenciones se han justificado en nombre de la democracia, mientras en la práctica han significado bloqueos, violencia, persecución y profundización de las desigualdades sociales.
Quienes más sufren las crisis son siempre las poblaciones históricamente vulnerables: las mujeres, los pueblos indígenas, los afrodescendientes y las personas LGBTI, añadió.
A juicio de Aruquipa, los derechos humanos son conquistas, no pueden utilizarse como excusa para la dominación geopolítica, y deben defenderse desde el diálogo y el respeto a la soberanía de cada nación.
Levantamos una voz de apoyo con Cuba y sus personas LGBTI, que siguen sosteniendo luchas, memorias y esperanzas en contextos complejos, recalcó.
Nuestra solidaridad, manifestó, es con la vida digna, la paz, la soberanía y el derecho de los pueblos a decidir su destino sin bloqueos, violencia e intervención.
Por otra parte, Idalmis Brooks, consejera de la embajada de Cuba en Brasil, denunció las afectaciones del bloqueo en sectores como la salud, rechazó la política de Washington y aseguró que su país no representa una amenaza para la seguridad de Estados Unidos.
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