En la sesión ordinaria de este martes, solo una fracción de la variopinta oposición votó contrario a la propuesta, cuyos motivos fueron presentados por el presidente del Poder Legislativo Jorge Rodríguez.
El legislador explicó que la reforma va dirigida a modificar el artículo ocho de la mencionada normativa, encaminado a incrementar el número de magistrados del TSJ, que pasaría de 20 a 32.
Puntualizó que cinco Salas (Político Administrativa, Electoral, Casación Civil, Casación Penal y Casación Social) pasen a tener en vez de tres a cinco magistrados, mientras la Constitucional, de cinco, pase a siete para un total de 32.
Rodríguez subrayó que las modificaciones favorecerán la celeridad judicial en el máximo tribunal, prevendrá el retardo de las decisiones y permitirá conformar un “ente más plural desde el punto de vista de su desempeño orgánico”.
Al referirse al retardo de las decisiones, el diputado expresó tener información de gente esperando “hace mucho tiempo por decisiones emanadas del máximo tribunal de la República”.
En su exposición de motivos, el titular del parlamento comentó sobre el interés profundo de llegar a una “verdadera transformación del sistema de justicia” y recodó que el tema fue expuesto por la presidenta encargada Delcy Rodríguez el 30 de enero pasado en el inicio del año judicial.
La Asamblea Nacional -declaró- ha estado muy involucrada en la conformación de leyes y en el acto de contraloría que le corresponde por Constitución.
Aseguró que no se trata de cambios cosméticos en algunos elementos del sistema de justicia, sino ir “en profundidad” para que las personas corrientes, el pueblo, la gente de la calle, de los barrios, pueblos y ciudades, sientan “cada vez más cerca la administración de justicia en Venezuela”.
Al respecto, apuntó que la criminalización de la pobreza “no es concebible en un sistema político y democracia” como la de Venezuela, donde ser pobre o de bajos recursos sea un delito o genere más perjuicio a las personas sometidas a alguna situación de justicia.
El legislador representante de la fracción opositora Vamos Venezuela celebró la reforma y manifestó, en nombre de su grupo, tener “profunda fe y esperanza” en que verdaderamente “se está dando un cambio en el Estado de derecho y el sistema de justicia”.
Por su parte, el primer vicepresidente del parlamento Pedro Infante destacó que fue la mandataria encargada la que desde un inicio dio un paso al frente de asumir la responsabilidad de las deficiencias y dificultades del sistema de justicia.
Infante añadió que en 93 días, Rodríguez convocó al Programa de convivencia y Paz, la Ley de Amnistía, además del proceso de revocación del fiscal general y el defensor del pueblo.
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