Según los organismos sanitarios internacionales, en muchas naciones una de cada cinco madres primerizas experimenta algún tipo de trastorno del estado de ánimo y ansiedad perinatal.
Estos males por lo general suelen pasar desapercibidos y sin tratamiento, y a menudo con consecuencias trágicas tanto para la madre y el niño.
En muchos casos, las propias mujeres ocultan o minimizan sus síntomas y esta situación termina por afectar también el círculo familiar.
El lema de la jornada es: «La salud mental materna importa», de ahí que es vital visibilizar los problemas de ansiedad y depresión que son comunes entre las madres, desde el embarazo hasta el primer año del nacimiento del bebé.
En la etapa del embarazo las mujeres experimentan grandes cambios físicos, hormonales y emocionales los cuales si no son atendidos puede derivar en depresión perinatal, trastorno bipolar, psicosis posparto y ansiedad.
Estos factores –según la literatura médica- se reflejan en la falta de sueño, fatiga, experiencias traumáticas pasadas, conflictos familiares, idealización de la maternidad y la pérdida de un hijo.
Es fundamental -insisten los especialistas- que las mujeres se mantengan al margen de la angustia, el estrés y la ansiedad durante el embarazo y posparto.
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