La Procuradoría del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) argumentó ante la Fiscalía que Ugarte, propagandista de posiciones extremas profirió “llamados públicos para un ‘golpe cívico militar’, instando a la intervención de las Fuerzas Armadas” contra el proceso electoral.
Lo hizo el 30 de abril último al reunir a cientos de seguidores del candidato afín Rafael López Aliaga, para exigir nuevos comicios alegando un fraude que la mayoría de los juristas, inclusive conservadores, considera carente de pruebas.
El grupo asedió con consignas hostiles la sede del JNE y la vivienda del presidente del tribunal, Roberto Burneo, con insultos y amenazas, al extremo que Ugarte, megáfono en mano, planteó pedir a los militares que maten a Burneo, como hicieron los militares chilenos al matar al presidente Salvador Allende a pedido de la derecha.
Tal conducta, dice la denuncia, “no se enmarca en el derecho a la protesta, sino que constituye una amenaza directa contra los poderes del Estado y el orden constitucional vigente”.
Ugarte, en un video difundido por redes de Internet, amenazó además a los miembros del JNE de hostilizarlos a diario hasta que cambien de domicilio y seguir hostigándolos donde estén, hasta que nadie los quiera como vecinos, y advirtió que “la derecha esta vez no se dejará robar”, en referencia a la narrativa del supuesto fraude.
Para la JNJ, eso significa “un plan de amedrentamiento sistemático para condicionar las decisiones del organismo electoral”.
La denuncia se suma a una anterior contra Ugarte por el delito de acoso, grave perturbación de la tranquilidad pública y violencia contra la autoridad para obligarla a hacer determinadas acciones, lo que alude a no anunciar los resultados oficiales, a la espera de una auditoria de la primera vuelta del 12 de abril.
Ugarte es seguidor del candidato López Aliaga, quien suele también usar un lenguaje agresivo e insultante y que ha impulsado la idea de un fraude -carente de pruebas- cuando fue relegado al tercer lugar -según escrutinio próximo a concluir, por el progresista Roberto Sánchez.
De confirmarse que el balotaje del 5 de junio lo disputarán la neoliberal Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, y Sánchez, Lopez Aliaga ha advertido que se opondrá radicalmente, en la perspectiva a anular las elecciones, según denuncian sus críticos.
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