Jonas Vingegaard, el indomable dragón danés de Visma-Lease a Bike, se erige como favorito supremo para imponerse en la carrera ciclística ante la ausencia del esloveno Tadej Pogačar, con el colombiano Egan Bernal, el italiano Giulio Pellizzari, el británico Adam Yates y el español Enric Mas acechando como lobos en las cumbres.
Los tres mil 459 kilómetros y 49 mil metros de desnivel infernal convierten la ruta en un calvario apocalíptico, serpenteando desde llanuras búlgaras y la contrarreloj individual de 42 km hasta el rugido del Blockhaus, las garras de Corno alle Scale, la muralla de Pila y la reina en Passo Giau como Cima Coppi.
Alpes y Dolomitas, guardianes inexorables, dictarán sentencia al semidiós eterno entre nieblas y abismos, mientras el clima caprichoso alterna soles abrasadores del sur (20-30°C) con nevascas traicioneras y vientos gélidos en cotas altas.
La Corsa despierta rugiendo, exigiendo piernas de acero forjado en los Andes, los Alpes y las mesetas ibéricas, junto a voluntades inquebrantables nacidas del infierno, mientras el mundo contiene el aliento ante el alumbramiento de un nuevo mito eterno.
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