Bredewold emergió como una flecha en los últimos metros para superar a su compañera de equipo, la belga Lotte Kopecky, y a la italiana Letizia Paternoster (Liv AlUla Jayco), en el último pulso reservado a velocistas.
El guion del día lo escribió una fuga persistente integrada por varias ciclistas y la española Marina Garau (Vini Fantini-BePink), que rodó con ventaja hasta ser neutralizada a 8,7 kilómetros de la meta.
Ese pelotón, tensado por los equipos de las favoritas y con el SD Worx-Protime marcando el compás, devoró la escapada antes de encarar las rectas que conducen a Astorga tras dejar atrás San Román de la Vega y San Justo de la Vega.
Un sobresalto agitó el final cuando una caída masiva partió el grupo y afectó, entre otras, a la neerlandesa Anna van der Breggen (SD Worx), abriendo grietas en el orden establecido y dejando un esprint menos poblado pero más incierto.
En ese escenario fragmentado, Kopecky ejerció de guardiana y lanzó la resolución para que Bredewold rematara con precisión, asegurando un doblete de equipo que combinó potencia y estrategia.
La clasificación general apenas se altera, con Kopecky sólida en el liderato, ahora con 12 segundos sobre la alemana Franziska Koch (DSM-Firmenich PostNL) y 18 respecto a la francesa Cédrine Kerbaol (Ceratizit-WNT).
Mañana La Vuelta girará hacia la montaña con la sexta etapa entre Gijón/Xixón y Les Praeres, 106,5 kilómetros que prometen desniveles decisivos y un nuevo idioma en la lucha por la camiseta roja.
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