La cifra reportada por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) deja a 25,7 por ciento, ocho millones 823 mil en edad de trabajar que son pobres por su capacidad de gasto, de acuerdo con los criterios del citado organismo.
El economista Fernando Cuadros, exviceministro de Empleo, acotó que la cifra oficial de pobres del año pasado es 5,5 por ciento menor que la del 2019, el año previo a la pandemia de Covid-19, y el país es uno de los pocos de América Latina que han logrado reponerse de la afectación económica sufrida.
“Si agregamos al 32,8 por ciento de ‘no pobres vulnerables, también pobres en la práctica, la tasa de pobreza estructural es 58,5 por ciento, 4,3 por ciento superior al 2019”, comentó Cuadros al calificar las cifras como terribles y advertir que urgen cambios profundos.
El periodista Jesús Verde apuntó sobre la fragilidad de los datos que “Un estornudo de la Economía y un tercio de la población peruana pasa a la condición de pobres”.
Agregó que, si bien se redujo la pobreza monetaria, uno de cada tres habitantes es altamente vulnerable a cualquier impacto económico y, aunque medio millón hayan salido de la pobreza, no acceden a una clase media sólida.
El comentarista político Nicolás Lúcar se refirió al cerca de 80 por ciento que, según dijo, trabajan en la informalidad, subempleados o por cuenta propia y eventualmente pueden tener ingresos importantes, pero por su contexto de vida “viven como pobres», en barrios pobres y expuestos a volver a caer en precariedad.
El INEI verificó que uno de cada tres peruanos vive situación de fragilidad económica, pues su actividad es precaria, trabajan cada día para subsistir y si se enferman o dejan de laborar por alguna razón, caen en la pobreza.
“Si el INEI dice que hoy ya no eres pobre, dentro de un par de días puedes volver a serlo”, añadió.
La exministra de Inclusión Social Carolina Trivelli acotó que una de cada dos peruanos que caen en la pobreza no logra salir de esta pese a sus esfuerzos, pues no hay políticas de apoyo a ese grupo.
Mientras, el destacado economista José de Echave se refirió a las limitaciones de los indicadores que miden la pobreza monetaria y la importancia de cuantificar en cambio la pobreza multidimensional como dato clave para las políticas públicas.
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