La iniciativa combina recorridos históricos y arteterapia para fortalecer la identidad cultural y el bienestar emocional.
La primera actividad fue organizada por la Cámara Junior Internacional-Ciudad Vieja de Damasco, en coordinación con la Fundación Educativa Bariq, el Ministerio de Turismo y la Dirección de Antigüedades y Museos.
En la jornada inaugural participaron 96 jóvenes, entre estudiantes y voluntarios de entre 18 y 40 años, quienes realizaron un recorrido interactivo por monumentos y barrios históricos de la Ciudad Vieja de Damasco.
El itinerario comenzó frente a la estatua de Saladino y atravesó varios sitios emblemáticos del casco antiguo, incluidos mercados tradicionales, escuelas históricas y la Ciudadela de Damasco, donde se desarrollaron ejercicios de meditación y actividades de apoyo psicológico.
Los participantes también visitaron la exposición “Damasco: Rosa y Patrimonio”, dedicada a las artesanías tradicionales sirias, como cerámica, escultura y bordados.
El vicepresidente de la Cámara Junior Internacional-Ciudad Vieja de Damasco, Mohammad Hannou, afirmó que el proyecto representa un paso importante hacia un turismo cultural y saludable capaz de atraer visitantes y fortalecer la economía cultural de la ciudad.
Según explicó, la iniciativa busca trasladar las actividades de apoyo psicológico hacia espacios históricos abiertos, con el objetivo de reforzar la conexión de los jóvenes con su identidad cultural y su entorno social.
Por su parte, la directora del proyecto, Sarah Saad, destacó que la propuesta se basa en considerar los sitios arqueológicos como una extensión de la identidad psicológica de las personas y como herramientas para promover la autoconciencia y la preservación del patrimonio.
Especialistas y participantes valoraron positivamente la experiencia, al considerar que integra de manera innovadora el arte, la historia y el bienestar emocional en una ciudad marcada por profundos cambios sociales y culturales.
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