En nota, el también presidente del Congreso Justicialista bonaerense expresa que “si bien le hubiera gustado que su madre estuviera acompañándolo”, él le sugirió «especialmente que no lo haga», para evitar “el show que montarían con su traslado si le concedieran el permiso», mientras que el procedimiento no compromete su estado de salud.
Máximo explicó que no quiere que le pidan nada “a quienes abusando poder que ostentan, la han encerrado a pesar de su inocencia. No quiero que les pida nada a los que la someten a una prisión domiciliaria irregular por presión de quienes hoy saquean a Argentina convirtiendo al poder ejecutivo, legislativo y judicial (si, leen bien, así en minúscula) en meros instrumentos al servicio del poder económico”, recalcó.
“A Ella no le conceden permisos ni autorizan salidas como lo hace este mismo poder judicial con más de la mitad de los condenados por delitos de lesa humanidad o narcotráfico. Le reservan persecución y restricciones”, precisó.
En tono jocoso el diputado añade en su anuncio que lo operan en el mismo lugar donde nació (La Plata) donde “los cirujanos harán lo que saben. Uno de ellos es hincha de Estudiantes y se comprometió a que voy a poder ver el partido en casa el domingo. Está confiado que nos ganan. Je”.
Señaló que es una cirugía programada en principio y terminó siendo este viernes.
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