Se trata de un aporte concebido dentro del marco de los 10 millones de euros aprobados por el Consejo de Ministros en abril, indicó hoy la Cancillería española.
“Esta contribución tiene como objetivo atender las necesidades urgentes de seguridad alimentaria en Líbano, Palestina, Malí y Níger”, explicó el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares.
Añadió que se trata de un apoyo que «llega en un momento de crecientes necesidades humanitarias, derivadas de crisis prolongadas y la escalada de la situación en Oriente Medio, que agrava aún más la inseguridad alimentaria en contextos ya de por sí frágiles”.
La ayuda responde, en particular, a la grave crisis humanitaria en el Líbano y a las consecuencias del actual conflicto en Oriente Medio en la seguridad alimentaria, tanto en la región como en otros contextos vulnerables, especialmente en los países del Sahel central, apuntó la fuente.
En este sentido, existe un riesgo significativo de que la próxima temporada de siembra se vea gravemente afectada debido a las disrupciones en el tráfico marítimo internacional, que dificulta la circulación de bienes esenciales para la agricultura, así como la provisión de asistencia humanitaria.
Detalló que La distribución geográfica de los fondos se realizará de la siguiente manera: Palestina, 500 mil euros; Líbano, 700 mil euros; Mali, dos millones 800; Níger, tres millones 50 mil euros (destinados a la respuesta a la crisis alimentaria en la región de Tillabéri).
Estas contribuciones, gestionadas a través del PMA, permitirán reforzar la respuesta humanitaria en contextos especialmente afectados por la inseguridad alimentaria, contribuyendo a mitigar el impacto de la crisis, salvar vidas y garantizar el acceso a alimentos y medios de subsistencia para las poblaciones más vulnerables.
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