En una reunión este sábado con integrantes de esa estructura, surgida el 23 de enero pasado por iniciativa de la gobernante, Rodríguez llamó a seguir avanzando y manifestó su fe y esperanza en que el Programa pueda llegar a “todos los venezolanos”.
La dignataria expresó su orgullo por la marcha de esta estrategia por la convivencia democrática y la paz, y afirmó que es resultado de 500 horas de reuniones y el encuentro directo con más de una treintena de sectores de la sociedad civil.
“Hoy veo a Venezuela distinta, conozco más a profundidad los problemas de nuestro país porque he visto otra parte, he visto la diversidad”, reflexionó.
Sobre la incidencia de esta última, la mandataria encargada propuso a la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia confeccionar una doctrina donde se conciba a la diversidad como un “derecho humano fundamental”.
Subrayó que a través del Programa para la Convivencia pudo entender con mayor amplitud el derecho de ser diverso, lo cual, opinó, no solo desde el punto de vista de la diversidad sexual, sino para la pluralidad política.
Rodríguez reafirmó que toca seguir perseverando e insistió en el “derecho a ser diverso, no solamente para la sexodiversidad, sino para la diversidad política”, aunque reconoció que “no es fácil”.
Resaltó, en ese sentido, que un punto de partida es la necesidad del reconocimiento en la nueva etapa que vive el país para poder consolidar la paz, y afirmó que el mismo Programa es el reflejo de una Venezuela diversa y distinta.
Al referirse a la implementación de la Ley de Amnistía, aprobada por unanimidad en la Asamblea Nacional (parlamento), la jefa de Estado ponderó que en apenas dos meses desde su entrada en vigor más de nueve mil personas resultaron beneficiadas.
Estimó que, pese al descontento de un pequeño grupo con gran poder mediático de desconocer esa normativa, se hizo “lo correcto para el reencuentro y la tolerancia”.
El coordinador del Programa para la Convivencia Democrática y la Paz, Ernesto Villegas, destacó el diálogo como la herramienta fundamental para “democratizar el conflicto” entre todos los sectores y actores sociales.
Apuntó que durante todo este proceso identificaron nueve “nudos críticos” reflejados en la justicia con fallas en el sistema penal, la criminalización de la pobreza, ingresos, impacto de las sanciones, lenguaje de odio, la migración, la economía y las falencias en servicios públicos como agua, salud y electricidad.
Villegas, recientemente designado como embajador de Venezuela ante la Unesco, indicó que ocho de cada 10 venezolanos están a favor de resolver las diferencias y demandas por medio de acuerdos y negociaciones, y rechazan el conflicto.
oda/jcd













