En un boletín de prensa, el Banco Central de Honduras (BCH) informó que la inflación interanual se situó en 5,56 por ciento, con lo que supera el rango de tolerancia establecido por la autoridad monetaria (4,0 por ciento ± 1,0 punto porcentual).
Con ello, la inflación acumulada en los primeros cuatro meses de 2026 alcanzó 2,76 por ciento, acercándose rápidamente al límite superior de la meta establecida por el BCH para todo 2026, fijada en 4,0 por ciento con una variación de más o menos un punto porcentual, advirtió el informe.
La fuerte aceleración del IPC estuvo impulsada principalmente por el incremento en los precios de los combustibles, provocado por las tensiones en Medio Oriente, situación que terminó impactando de manera directa en sectores como el transporte, energía y alimentos, resaltó.
El salto de abril es elocuente: fue mayor en 1,01 por ciento respecto a marzo y en 1,55 por ciento frente al mismo mes del año pasado, lo que manifiesta el impacto acumulado de las 15 semanas consecutivas de alzas en los combustibles que Honduras vive desde el 19 de enero.
Además, el comportamiento inflacionario refleja una tendencia ascendente durante el año. En enero el IPC anotó una variación negativa de -0,11 por ciento, en febrero subió a 0,40 por ciento, marzo cerró con 0,72 por ciento y abril se disparó hasta 1,73 por ciento, recordó el ente emisor.
Según el BCH, de los 405 bienes y servicios que conforman la cesta del IPC, el 66,2 por ciento reportó aumentos de precios en el cuarto mes del actual ejercicio, el 24,9 por ciento presentó reducciones y el 8,9 por ciento restante no mostró variación.
Por clasificación económica, la mayor contribución al resultado mensual provino del rubro de energía al aportar 1,19 puntos porcentuales (pp), debido al incremento en los valores de los carburantes (vehicular y doméstico), así como del ajuste en la tarifa eléctrica correspondiente al segundo trimestre de 2026.
Por su parte, el sector servicios contribuyó con 0,32 pp, inducido principalmente por el alza en las tarifas del transporte público y aéreo, derivadas de la carestía en los combustibles.
En tanto, el sector alimentos aportó 0,15 puntos porcentuales al IPC, motivado por el encarecimiento de productos industrializados y perecederos como lácteos, carne de res, azúcar y bebidas gaseosas.
Economistas advierten que, de persistir las tensiones internacionales y el alza en los derivados del petróleo, Honduras podría enfrentar mayores presiones inflacionarias en los próximos meses, afectando sobre todo a los sectores de menores ingresos, cuyos gastos se concentran en alimentación y transporte.
Esta nación centroamericana terminó 2025 con una inflación interanual de 4,98 por ciento, superior en 1,1 puntos porcentuales al 3,88 por ciento contabilizado en 2024, recordó la fuente.
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