En un artículo divulgado en medios locales, Sefton afirmó que el país experimentó una transformación profunda gracias a las políticas de producción nacional, redistribución de la riqueza y democratización económica impulsadas por los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Según el experto, entre 2007 y 2018 Nicaragua logró consolidar un consenso nacional en torno al desarrollo humano, sustentado en la inversión productiva y la diversificación de las relaciones comerciales hacia nuevos mercados internacionales.
No obstante, señaló que el fallido intento de golpe de Estado de 2018 interrumpió temporalmente ese proceso de crecimiento y provocó severos daños a la economía nacional.
“El perverso intento de destruir la vida económica de la nación fracasó”, expresó Sefton, quien subrayó la capacidad de resistencia del pueblo nicaragüense y la continuidad de las políticas gubernamentales.
El analista recordó que el Producto Interno Bruto de Nicaragua pasó de 6.7 mil millones de dólares en 2006 a 13.2 mil millones en 2016, prácticamente el doble en una década, con tasas de crecimiento anual cercanas al cinco por ciento, solo superadas en Centroamérica por Panamá.
Añadió que, de no haber ocurrido los hechos de 2018 y las posteriores sanciones y medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos, el crecimiento económico habría sido aún mayor.
De acuerdo con Sefton, las pérdidas ocasionadas por el intento fallido de golpe de Estado alcanzaron aproximadamente 17 mil millones de dólares entre 2018 y 2023, cifra equivalente a más de tres veces el Producto Interno Bruto real de 2022.
Explicó que esas afectaciones provocaron tres años consecutivos de caída del PIB, interrumpiendo el periodo de mejor desempeño económico continuo en la historia reciente del país, registrado entre 2010 y 2017 con un crecimiento promedio anual del 5.1 por ciento.
A pesar de ese escenario, Nicaragua fue la nación centroamericana más resiliente frente a la crisis económica derivada de la pandemia de Covid-19 entre 2020 y 2023, destacó el experto.
El artículo resalta que el modelo socioeconómico impulsado por Nicaragua en los últimos 19 años se fundamenta en políticas nacionales orientadas al desarrollo humano y la lucha contra la pobreza, en medio de un contexto económico internacional dominado por principios neoliberales.
Recordó que una de las primeras decisiones adoptadas por el Gobierno sandinista el 10 de enero de 2007 fue decretar la gratuidad de la salud y la educación, consideradas pilares fundamentales del modelo social impulsado por la Revolución.
Asimismo, destacó los avances en materia de seguridad energética y electrificación nacional, así como la ampliación de la infraestructura hospitalaria, escolar, vial y portuaria en el país.
También valoró el crecimiento sostenido de los programas de agua potable y saneamiento, los cuales han beneficiado a miles de familias nicaragüenses en zonas urbanas y rurales.
A juicio del analista, la democratización de la economía facilitó además la incorporación de sectores históricamente excluidos, especialmente mujeres, jóvenes y pequeños y medianos productores y comerciantes.
Consideró que una muestra de estabilidad financiera fue el fin de la política de deslizamiento cambiario de la moneda nacional a partir de enero de 2024.
Igualmente, calificó como un paso estratégico para la diversificación comercial y financiera el restablecimiento de relaciones diplomáticas con República Popular China en diciembre de 2021.
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