En un comunicado publicado tras concluir una visita de dos semanas, la misión del FMI precisó que la aprobación de las revisiones por parte del Directorio Ejecutivo del organismo, prevista para fines de junio próximo, permitiría un desembolso de aproximadamente 245 millones de dólares.
El jefe del equipo de la organización internacional, Emilio Fernández, destacó que la economía de la nación centroamericana se mantiene resiliente ante la complejidad del panorama internacional por el conflicto bélico en el Medio Oriente.
Señaló que las causas de esa resiliencia fue una saludable acumulación de reservas internacionales y prudentes políticas monetarias, cambiarias y fiscales para que la economía hondureña esté bien posicionada para afrontar el alza en el precio de los combustibles y un alto impacto del fenómeno de “El Niño”.
“El equipo del FMI y las autoridades acordaron que las políticas macroeconómicas se han mantenido prudentes y que el desempeño del programa ha sido en general favorable, particularmente sólido con respecto a las metas cuantitativas”.
Las reservas internacionales netas siguen constituyendo un importante colchón externo y han seguido fortaleciéndose, hasta alcanzar unos 11 mil 600 millones de dólares al cierre de abril, gracias al sostenido ingreso de remesas y los precios favorables de las exportaciones, subrayó el texto.
Indicó que el gobierno neoliberal de Nasry Asfura, en el poder desde el pasado 27 de enero, está impulsando una agenda estructural que pone mayor énfasis en la participación de la inversión privada como motor del empleo y el crecimiento, junto con los esfuerzos para mejorar la eficiencia del Estado, fortalecer la seguridad jurídica y atraer inversión extranjera directa.
No obstante, recomendó a la administración de Asfura redoblar las reformas del sector energético en medio de importantes desafíos a corto plazo, exacerbados por los elevados costos de los combustibles, que intensificaron las presiones financieras sobre la empresa estatal de energía, enfatizó.
Además, consideró esencial impulsar reformas para reforzar la gobernanza, combatir la corrupción y mejorar el clima empresarial.
Según el comunicado, “las autoridades hondureñas se comprometieron a mantener el nuevo fideicomiso de salud como una excepción temporal, delimitada y sujeta a rigurosas salvaguardias, al tiempo que fortalecen la capacidad del Estado para permitir la eliminación progresiva de este fondo”.
“Las prioridades a futuro incluyen la aprobación de la estrategia nacional de lucha contra la corrupción y la solución de deficiencias institucionales profundamente arraigadas que lastran la confianza de los inversionistas y el crecimiento a largo plazo”, concluyó la nota de prensa.
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