Durante su alocución diaria en medios de prensa sandinistas, la mandataria afirmó que Nicaragua vive “tiempos de victoria” caracterizados por la paz, la esperanza, la unidad y la solidaridad entre las familias y comunidades.
“La bendición suprema es la Paz, porque en Paz podemos avanzar contra la pobreza y avanzar contra el odio”, expresó, al señalar que la paz constituye una condición fundamental para continuar construyendo bienestar.
La copresidenta sostuvo que el espíritu de las familias nicaragüenses debe estar orientado a superar las dificultades mediante el amor y la solidaridad, al tiempo que reivindicó valores cristianos como pilares de la convivencia.
Murillo contrastó los actuales avances en servicios sociales con las condiciones que, según afirmó, existían durante los gobiernos neoliberales, cuando el acceso a la salud, educación, infraestructura y servicios básicos estaba limitado para amplios sectores de la población.
“¿A dónde están los hospitales? Ahora hay hospitales, ¿Dónde están las universidades del pueblo? Ahora hay universidades”, manifestó.
También mencionó la construcción y ampliación de carreteras, puentes, sistemas de agua potable, redes eléctricas, comunicaciones y viviendas como parte de las transformaciones alcanzadas en el país.
Recordó igualmente las dificultades que enfrentaban familias para acceder a exámenes médicos especializados y tratamientos, al señalar que muchas personas fallecieron por enfermedades que no pudieron ser atendidas oportunamente.
“Todo era negocio, negocio propio, y el que no pudiera, que se conformara con no poder. ¿Adónde andaban las familias nicaragüenses buscando quién les donara centavos para una tomografía, para un examen especializado? ¿Cuánta gente moría?», recordó.
Según Murillo, la situación actual permite a las familias vivir con mayor seguridad al contar con servicios de salud y educación, además de condiciones de paz para continuar avanzando.
La copresidenta afirmó que más allá de las diferencias y los cuestionamientos políticos se encuentra, a su juicio, el bien común y “el gran espíritu nicaragüense”, sustentado en valores cristianos, socialistas y solidarios.
“Más allá de todo eso está la realidad, están las verdades verdaderas y así es como vamos adelante”, concluyó.
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