Según informó Agencia Brasil, el acuerdo establece además dos días de descanso remunerado por semana mediante el esquema 5×2 y garantiza que no habrá reducción salarial para los trabajadores.
El presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta, explicó que también se fortalecerán las negociaciones colectivas para que cada sector pueda discutir particularidades específicas.
De acuerdo con Motta, establecieron que la PEC implicará la disminución de la jornada de trabajo de 44 horas para 40 horas, con dos días de descanso, sin reducción salarial.
En la reunión participaron además el relator de la PEC, Leo Prates, ministros del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y miembros de la comisión especial creada para debatir el tema. Agencia Brasil reportó que el pacto incluye aprobar también un proyecto de ley enviado por Lula con carácter de urgencia constitucional para acelerar la discusión parlamentaria.
Ese proyecto abordará temas específicos de determinadas categorías laborales y adecuará la legislación vigente a las nuevas disposiciones previstas en la reforma constitucional.
El ministro de Trabajo, Luiz Marinho, aseguró que el país avanza “a pasos largos” hacia la aprobación de la propuesta y defendió la valorización de la negociación colectiva para garantizar beneficios tanto a trabajadores como a empresarios.
La comisión especial se comprometió a votar el informe de la PEC el próximo 27 de mayo, mientras que el debate en el pleno de la Cámara está previsto para el día siguiente.
El Gobierno brasileño pretende que la iniciativa sea aprobada en ese órgano y en el Senado en el primer semestre del año y sin período de transición, para que entre en vigor de forma inmediata.
La reducción de la jornada laboral fue una de las principales reivindicaciones de las movilizaciones por el Día Internacional de los Trabajadores realizadas el pasado 1 de mayo.
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